Eduardo Roca Salazar (Choco)
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Late en la pintura / 

En nuestro país el sobrenombre Chocolate está estrechamente ligado a un deporte: el de los puños enguantados y las piernas ágiles. Un campeón lo llevó con honor y valentía Kid, el Rey Chocolate, campeón mundial de boxeo profesional en 3 divisiones. Eduardo Roca, a quien entrevistamos ahora, nada tiene que ver con este fuerte deporte, más todos sus amigos, lo conocen por Chocolate. El mismo, abreviando, firma sus cuadros Choco. Eduardo, sin ser boxeador, trabaja con sus manos: pero su labor es algo más delicada: es dibujante, pintor y grabador. En su estudio, rodeados de cuadros, té y colillas, iniciamos esta conversación con la consabida pregunta:

¿Dónde y cuando nació y cuál es su curriculum vitae como artista?
Nací en Santiago de Cuba, el 13 de Octubre de 1949. Durante mi niñez no cursé estudios académicos y fue con la Revolución cuando emprendí el camino que con el tiempo sería de mi un pintor. Después de estudiar 3 años en la Escuela Nacional de Instructores de Arte quedó completamente definida mi vocación plástica; cuando me gradué seguí estudiando en la Escuela Superior de Arte durante 5 años, donde terminé en 1968. Luego hice, durante un año práctica docente en la Academia de San Alejandro. Por último me trasladé a mi ciudad natal para realizar el postgrado en la Escuela de Artes Plásticas santiaguera.

Eduardo, hemos observado que Ud .trabaja mucho el tema de campesinos cañeros. Aparte de éste, ¿Ud. ha manejado algún otro motivo con insistencia?
Bueno, además del tema de los cortadores de caña, que pueden o no ser campesinos, porque también pueden ser obreros que se dedican temporalmente a esta labor, he pintado mártires, héroes y próceres de la Patria con bastante frecuencia.

Todos los pintores tienen maestros que admiran y de los que aprenden; podría decirnos en su caso ¿ cuáles son éstos, tanto internacionalmente como nacionales?
De los maestros mayores he aprendido mucho. Para decir tres nombres allá van Roualt, Rembrandt y sobre todo Goya. De Rembrandt aprendí el manejo de los claroscuros, de Roualt algo de color; con Goya mi deuda es tan grande que señalar algo sería omitir mucho más. En nuestro país admiro la obra de Cabrera Moreno y Antonia Eiriz.

¿Cuáles son los vehículos plásticos que más le interesa explotar?
Yo soy ante todo un dibujante, y es por tanto el dibujo lo que más trabajo, aunque no por ello abandono el óleo y el grabado. En dibujo me gusta sólo trabajar con blanco negro, así como con la gama de grises que se saca de este último color. Me interesa mucho el contraste fuerte entre blanco y negro. Nunca me ha interesado poner en un dibujo ni una gota de color, porque creo que esto puede conducir al decorativismo, lo cual es antónimo de arte.

¿Cómo ve Ud. la relación existente entre vida, arte y revolución?
Vida, arte y revolución son para mi prácticamente una misma cosa; la convergencia de esas tres dimensiones es constante. En el plano consciente yo trato de profundizar en el estudio de mi país, del acontecer histórico del mismo, para así poderlo reflejar en mi obra de una forma más explícita.
Independientemente de las diferencias personales que evidentemente existen entre cada artista, se ha hablado siempre de valores comunes a cada generación. ¿ Podría hablarnos de los que corresponden a la suya? Nuestra generación tiene algo muy importante en común: es la primera que surge y se educa dentro de la Revolución. Como se comprenderá un hecho de esta magnitud sienta pautas ineludibles y compromisos impostergables. La prueba está en la similitud del contenido de los temas tratados por mis coetáneos. La Revolución, de una forma u otra, es para nosotros una constante.

Una última pregunta. ¿Qué significan para Ud. forma y contenido?
Forma y contenido son, desde el punto de vista del creador, dos valores inseparables. La búsqueda de un contenido debe llevar - quizás podría decir tiene - consigo la de una forma para expresarlo; estás en arte, moldea y modifica el contenido. Un plástico que abandona el estudio de ambos está condenado a la mediocridad. Meditar profundamente en el tema y el contenido que se desea expresar y perfeccionar constantemente la forma mejor para lograrlo, son labores imprescindibles en un artista

 
 
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